martes, 4 de febrero de 2014

Barniz blando

Hasta la realización de este ejercicio he estado perdida. Por casualidad me acordé de un pequeño cuento que tenía en una libretilla en la que anoto versos y micro-relatos. Qué mejor forma de trabajar la ilustración que plantearme un proyecto.
Y esta vez no intentaría imitar estilos de ilustradores, sino algo propio, con esa estética redondita y blandita de la que no consigo desprenderme.

En esta técnica realicé la mayoría de las ilustraciones. Sinceramente es la que más me ha gustado porque es la que más se asemeja al dibujo.

Para realizarla lo primero como en los casos anteriores es desengrasar la plancha.

Después se pone en la chofereta y se espera a que se caliente la plancha. Entonces pasamos la bola de barniz por la superficie y extendemos con la ayuda de un rodillo.
La película de barniz debe ser uniforme. Del grosor va a depender el tiempo que tenga que estar mordiendo
Una vez enfría queda mordiente, esto quiere decir que no solidifica que se queda con una textura pegajosa por lo que cualquier cosa que roce la superficie se marca.
Para pasar el dibujo se utiliza papel parafinado.
En mi caso utilicé para dibujar sobre el papel, barra de grafito, lápices de diferentes durezas y grosores de mina y un portaminas para las líneas más finas.

Y como todo, la primera vez que se hace algo siempre sale con fallos.  La primera de las ilustraciones que no corresponde con la primera de la historia tiene los trazos más gruesos y vastos.

Conforme fui realizando las siguientes fui controlando mejor los tiempos y la presión con la que debía dibujar.




















Otro ejercicio era aplicar aguatinta al azúcar al barniz blando. Para ello se prepara una mezcla de azúcar tinta china y agua con textura de miel. Se aplica de forma irregular por la matriz y se deja secar. Una vez seco se añade barniz y se espera a que seque. Bajo el agua eliminamos el azúcar e introducimos la plancha en el mordiente.


















Hayter

En este ejercicio trabajaremos con una plancha de zinc y realizaremos un baño electrolítico.
Las mordidas van a ser mucho más rápidas por lo que hay que controlar el tiempo. En total debe estar un hora, así que realicé 6 inmersiones de 10 minutos, consiguiendo así 6 niveles.

Se cubre la plancha con aironfix  y una pestaña de cobre en la parte posterior. Para  la parte anterior utilicé aironfix  y laca de bombillas.

Al ser un método imprevisible en cuanto a la fidelidad con el dibujo, opté por algo más sencillo, como fue un bosque para crear los distintos niveles según la profundidad del espacio.


Este ejercicio es el que más dificultades me ha dado a la hora de estampar, lo resiné y siguieron los problemas y probé a estamparlo de diferentes formas. Finalmente realicé una punta seca para crear texturas donde agarrase la tinta. Así tras muchas pruebas pude estamparlo.












Y al fin ¡Los definitivos!




Aguatinta

Sobre el ejercicio anterior aplicamos la técnica del aguatinta, cuya finalidad es crear tonos.
Para ello volvemos a desengrasar y añadimos fijativo setter hasta crear una película similar a una fina capa de pelusas.
En este caso las inmersiones deben ser de poco tiempo, 1-2 minutos como máximo. Igual que en el ejercicio anterior se puede bloquear con laca de bombilla y así conseguimos diferentes tonalidades. Realicé tres inmersiones, dos de 1 minuto y la última de 2.


Se entinta con la ayuda de una muñequilla y se estampa.